Como cuando en sueños crees que caes al abismo...
y entonces se acelera el corazón. Sístole y diástole dejan de coordinarse.
Un pitido. Efecto submarino.
Te resistes y lo rechazas, pero no lo evitas.
Llega el golpe, la sacudida.
Sientes el arma atravesándo la espalda, justo donde sinceridad y lealtad se abrazan.
Se corta y se desvanece.
Caes,
dolorida,
inquieta,
afligida;
golpeada,
lastimada,
maltratada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario